23 de diciembre de 2008

Banderas reflexivas, irreflexivas e incusas

Al estudiar las banderas, no deja de llamarme la atención la relación entre sus caras, y el hecho de no haber encontrado hasta el momento un estudio de las posibilidades que pueden resultar a partir de la diversidad de diseños. Tal vacío teórico puede deberse a la lamentablemente escasísima y rarísima bibliografía que sobre Vexilología existe en nuestro país, con algunos textos históricos, meramente descriptivos, y otros, más teóricos, que no abordan esta temática, de manera que, al tener en cuenta estos antecedentes, surgen algunas líneas de reflexión teórica que no pretenden sino acercarnos a un tema de urgente revisión práctica en nuestro país, donde se producen, con altísima frecuencia, banderas discordantes y defectuosas, al no considerar la importancia de la relación entre las caras del paño.

Urge entonces, para comenzar este minúsculo estudio, definir qué entendemos por cara, la que, a nuestro juicio, puede definirse con el diseño de cada lado del paño. Consecuentemente, cada bandera tiene dos caras, pero no todas las banderas tienen anverso y reverso. Los términos anverso y reverso son importados de las Ciencias Numismáticas, específicamente de la Numismática y la Medallística. Se denomina convencionalmente anverso a la cara principal de las monedas y medallas, la cual se determina en cada caso por el valor facial y el tipo (alegoría motivo), respectivamente. Existe anverso y reverso sobre la base de la diferencia entre las caras de las distintas piezas, de manera que si una pieza tiene idénticas caras, consecuentemente no tiene anverso ni reverso.

En el caso de las banderas, aquellas con caras iguales no tienen anverso ni reverso, como el caso de las banderas nacionales de la Repúblicas de Cuba, Chile y Panamá. Estas banderas que tienen caras idénticas, las he denominado como banderas reflexivas, sin perjuicio de otras clasificaciones o definiciones. Las considero reflexivas porque se “reflejan” exactamente igual una cara con otra.

Otras banderas, sin embargo, muestran caras discordantes, y en este caso aparecen las instituciones de anverso y reverso: son las banderas irreflexivas. Para una mejor comprensión de estas líneas, puede definirse como banderas irreflexivas, aquellas que tienen anverso y reverso. Existen tres tipos de banderas irreflexivas. Difícil sería entonces definir cuándo estamos en presencia del anverso y cuándo del reverso. Una posible solución podría ser la de considerar el anverso como la cara que queda a la derecha del asta, al tener en cuenta que leemos las banderas como mismo leemos las palabras: de izquierda a derecha, y entonces el reverso podría considerarse como la cara que queda a la izquierda del asta. Es una irreflexión propia. Es este el caso de la bandera de la República del Paraguay. Existe otro caso de discordancia entre anverso y reverso, y es el de los anversos continuados, es decir, son banderas en las cuales el diseño del anverso no se completa sino con el reverso, donde culmina, dentro de este grupo pueden incluirse las banderas Hazaña Laboral, entregadas por cada Sindicato Nacional, y sólo puede conocerse la procedencia de la bandera al estudiar el reverso, porque en él se coloca el emblema de cada Sindicato, es decir, que para saber el significado de la bandera, no basta el anverso, sino que éste concluye su mensaje con el reverso. Y por último, destacan en las banderas irreflexivas las banderas incusas, que no son aquellas que muestran una cara plena, o lisa, sino las que carecen completamente de reverso, es fácil identificarlas porque por lo general dejan ver la costura del anverso. Son muy frecuentes en las banderas enastables, en las que el diseñador, ya sea para ahorrar material o sencillamente por desconocimiento, deja de fabricar una de las caras de la bandera. Por lo general ocurre en banderas reflexivas, al menos en Cuba ocurre así. A mi juicio, las banderas incusas constituyen una verdadera amputación del diseño vexilológico, por cuanto trunca una parte fundamental de la vexilografía específica.

En breves líneas he tratado de resumir la problemática de las caras de las banderas, aunque lógicamente, es un tema de mayor profundidad y que necesita otros análisis, especialmente de aquellas personas especializadas en el tema de la Vexilología, y para ello se pone a la disposición de todos cuantos lo deseen este boletín dedicado a la Simbología.

Maikel Arista-Salado,
La Habana, 28 de octubre del 2006

3 comentarios:

duARTE-SUNkel dijo...

Excelente análisis. Gracias

Igualmenete me gustó mucho la entrada sobre las banderas negras.
Ese tema es de mucha riqueza, por le contenido histórico, por la técnica o propósito de su uso ( nada tradicional en banderas) y por el diseño variado que hace que sena mas una "familia de banderas" mas que una bandera sola, dado que hay con variaciones claras en la posisción de la estrella. Igual es muy interesante el procedimiento, donde en una misma asta ( en este caso un "bosque de astas" acoge a difernetes banderas en diferentes fechas o épocas.

Gracias por compartir.

duARTE-SUNkel dijo...

Estimada, otro caso interesante son las banderas diseñadas para colgar verticalmente o que es permitido exponerlas en esa forma (su extensión mayor en la vertical), para lo cual existen normas de que cara hacer visible ( en el caso chileno la el cuadrado con la estrella debe estar siempre arriba a la izquiera del observador). Eso hace que en esa posición sea el reverso el que se expone. Siempre me recsultaba molestoso verla asi. Ahora, gracias a tu clasificación, entiendo porque.

Lo otro curioso, es que en ese caso la estrella pierde su posición reglamentaria de tener un punta hacia el borde ( ahora ) superior.
Además, creo (debo buscarla documentación) que la primera bandera chilena de ese diseño, se hizo con la estrella en posición correcta para la exposición en vertical.

Este tema puede ser relevante para Ustedes cubanos, poque he visto que tienen una bandera famosa casi igual a la chilena altenando el rojo y el azul ( aparece frecuentemente en la pared posterior de un centro de reuniones del gobiendo que no se si es el Congreso o algo parecido, en las noticias.

Felicitaciones por tu blog.

Maikel Arista-Salado dijo...

Efectivamente, la bandera que ha visto Vd. es la de Carlos Manuel de Céspedes, hecha siguiendo los patrones de la chilena, pero con los colores alternados. La razón es que el gobierno de chile en ese momento apoyó la causa independentista cubana y en agradecimiento, Céspedes utilizó el modelo para la bandera de Cuba libre... En reconocimiento a este hecho, la Asamblea Nacional del Poder Popular (rama legislativa) emplea la bandera en su salón de sesiones.

La posición vertical de la bandera chilena sigue el modelo norteamericano, porque hace una extensión de la regla heráldica de la derecha, y entonces, considera que la bandera tiene derecha propia, pero una derecha que no es tal derecha, por lo que, a mi juicio, es un error...

Gracias por tu comentario.